Jujuy: recomendaciones para prevenir intoxicación por monóxido de carbono

0
2

El Ministerio de Salud de Jujuy recuerda a la comunidad la importancia de extremar cuidados al calefaccionar la vivienda o el vehículo, manteniendo la correcta y permanente ventilación, ya que el mal uso y/o deficiente funcionamiento de los aparatos, así como utilizar carbón o leña de manera inadecuada pueden ocasionar complicaciones severas o incluso ser fatales para las personas.

Más notas de Salud en Jujuy 360.

Qué es el monóxido de carbono

El monóxido de carbono es un gas tóxico que no se detecta a través de los sentidos: no tiene olor, sabor, color y tampoco irrita los ojos o la nariz. Se genera cuando la cantidad de oxígeno es insuficiente para la combustión completa de gas natural, leña, carbón o nafta, por ejemplo, en espacios completamente cerrados, ya sea ambientes del hogar o interior de automotores.

Este gas se produce en calefones, termotanques, calderas, estufas, braseros, salamandras, cocinas, anafes, calentadores, parrillas a leña o carbón, hornos a gas o leña y motores a combustión, entre otros.

Síntomas de intoxicación

En espacios que no están ventilados, el monóxido de carbono ingresa al organismo a través de los pulmones y desde ahí pasa a la sangre, ocupando el lugar del oxígeno. Provoca dolor de cabeza, náuseas, debilidad o torpeza, visión borrosa, vómitos, desorientación, confusión, convulsiones, palpitaciones, mareos y desmayos. El cuadro progresa hasta la pérdida de conciencia si la persona no sale del lugar e inclusive puede causar la muerte.

Acciones ante síntomas

Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas se debe abrir puertas y ventanas y asegurar la ventilación de los ambientes. Además, se debe retirar a las personas que se encuentren en el lugar contaminado, y concurrir inmediatamente a la consulta informando la posible intoxicación. Para casos de emergencias, se puede contactar al SAME en la línea 107.

Cómo prevenir la intoxicación

La ventilación debe ser adecuada: lo ideal es abrir las ventanas al menos 10 centímetros en todos los ambientes con artefactos a gas o que generen combustión. Revisión periódica de artefactos a gas: al menos una vez al año, un gasista matriculado debe chequear el correcto funcionamiento de estufas, calefones, calderas y termotanques. La llama debe ser azul en artefactos a gas; si es amarilla o anaranjada, indica mala combustión.

Hornallas y horno de la cocina no se deben usar para calefaccionar ambientes. Evitar la instalación de calefones en baños o espacios cerrados y asegurarse de que tengan correcta ventilación. Motores a combustión deben encenderse en espacios abiertos o bien ventilados. Los automóviles deben contar con la correcta ventilación cuando se encienden en un garage. Braseros y estufas a kerosene no deben usarse en ambientes cerrados y siempre apagarse antes de dormir. No dormir con artefactos o llamas encendidas. Considerar la instalación de un detector de monóxido de carbono en el hogar.