
La Puna jujeña se suma a los ecosistemas monitoreados por un proyecto internacional que investiga la presencia de microplásticos más allá de los océanos. El estudio, coordinado en Argentina por el INTI en el marco del Convenio de Basilea, seleccionó al departamento Susques —especialmente las localidades de Susques y Jama— como zona prioritaria debido al tránsito internacional, el turismo y el transporte de cargas.

Durante las tareas de campo se tomaron muestras de agua en el río Susques con mallas de fitoplancton que filtraron unos 200 litros por unidad. El material recolectado fue enviado a Buenos Aires para su análisis. Paralelamente, se realizaron jornadas de sensibilización con la comunidad local y una campaña de recolección de residuos a lo largo de un kilómetro y medio de la Ruta Nacional 52, donde se recuperaron cerca de 30 kilogramos de desechos.
El Ministerio de Ambiente y Cambio Climático aportó equipos técnicos, acompañamiento territorial y apoyo logístico. Participaron también GIRSU Jujuy, que detalló las acciones provinciales de gestión de residuos plásticos, e investigadoras de la Universidad Nacional de Jujuy como Marcela de Paul y Natalia Iriarte, que estudian la presencia de estas partículas en cuerpos de agua. Una capacitación previa en el Cabildo de Jujuy reunió a empresas, investigadores e instituciones para analizar los efectos en ambientes de alta montaña.
Los especialistas señalaron que los microplásticos ya están presentes en prácticamente todos los ecosistemas del planeta, incluso en zonas alejadas de centros urbanos. El trabajo en Susques y Jama busca generar datos locales para evaluar riesgos y orientar futuras medidas de prevención en la Puna, un territorio de alta sensibilidad ecológica que conecta con los salares y las quebradas jujeñas.
















