Este viernes 19 de junio, Jujuy amaneció con un fuerte contraste térmico: Catua, en la Puna, marcó -15°C, mientras que El Fuerte, en las Yungas, alcanzó los 15°C, evidenciando la diversidad climática provincial.
Jujuy se despertó este viernes 19 de junio con un panorama meteorológico que subraya la heterogeneidad de su geografía. Mientras el reloj marcaba las 02:08 (hora de Argentina), el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reportó temperaturas extremas que van desde los -15°C en la localidad de Catua, ubicada en la vasta Puna jujeña, hasta los 15°C en El Fuerte, una localidad en la región de las Yungas. Este diferencial de 30 grados Celsius en un mismo territorio provincial ilustra las marcadas diferencias climáticas que caracterizan a Jujuy.
Las mediciones actuales confirman que la Puna es, como es habitual en esta época del año, la zona más fría de la provincia, con un promedio que ronda los -3°C. Las bajas temperaturas son una constante en esta región de elevada altitud, caracterizada por su aridez y la gran amplitud térmica diaria, especialmente durante el invierno austral. Los residentes de localidades como Catua, Susques o La Quiaca deben enfrentar condiciones gélidas que requieren precauciones especiales, tanto en sus viviendas como en sus actividades al aire libre.
En contraste, las Yungas, con un promedio de 11°C, se presentan como la región más cálida. Localidades como El Fuerte, Libertador General San Martín o Calilegua, inmersas en un ambiente subtropical húmedo, experimentan condiciones significativamente más templadas. La densa vegetación y la mayor humedad de esta ecorregión contribuyen a mitigar las bajas temperaturas invernales que afectan a otras partes de la provincia, manteniendo un clima más benigno.
La Quebrada de Humahuaca, por su parte, registra un promedio de 4°C. Esta región, declarada Patrimonio de la Humanidad, combina elementos de altura con valles más protegidos. Si bien las mañanas y noches son frías, la radiación solar durante el día suele elevar las temperaturas, ofreciendo un respiro a sus habitantes y visitantes. La amplitud térmica también es considerable en esta zona, aunque no tan extrema como en la Puna.
Finalmente, la región de los Valles, donde se encuentra la capital provincial, San Salvador de Jujuy, presenta un promedio de 8°C. Esta zona, más poblada y con una altitud intermedia, tiene un clima templado serrano, con inviernos secos y mañanas frías, pero sin alcanzar los rigores de la Puna ni la humedad de las Yungas. Las heladas matinales son comunes en esta época del año, afectando principalmente a las áreas rurales y periurbanas.
Impacto de las bajas temperaturas en las actividades cotidianas
El pronunciado descenso térmico en gran parte de la provincia tiene implicaciones directas para la vida cotidiana de los jujeños. En la Puna y la Quebrada, el frío extremo obliga a extremar las medidas de abrigo y calefacción. Las autoridades sanitarias suelen emitir recomendaciones para prevenir enfermedades respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores. Además, las condiciones climáticas pueden afectar el estado de las rutas de altura, con posibles formaciones de hielo en las primeras horas del día, lo que requiere precaución para los conductores.
Desde el punto de vista productivo, las heladas tardías o tempranas en los Valles y la Quebrada pueden representar un desafío para la agricultura regional, afectando cultivos sensibles. Sin embargo, en las Yungas, las temperaturas más elevadas favorecen el desarrollo de sus actividades agrícolas características, como el cultivo de caña de azúcar y cítricos, que se adaptan mejor a un clima subtropical. La diversidad térmica de Jujuy no solo define paisajes, sino también patrones de vida y producción en cada una de sus ecorregiones.
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