El jefe del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial 2026, Andrew Giuliani, defendió hoy la decisión de no conceder visados a un árbitro somalí y parte de la delegación iraní por razones de seguridad nacional extrema.
El funcionario argumentó la postura durante un acto del Atlantic Council en Washington. Giuliani precisó que hasta el momento 35 equipos ya visitaron Estados Unidos y que la restricción no afectó a jugadores ni entrenadores del certamen.
El caso central gira en torno al árbitro somalí Omar Artan, de 34 años, elegido mejor árbitro africano de 2025. Artan, que iba a ser el primer somalí en dirigir en un Mundial, fue rechazado el sábado pasado al llegar al aeropuerto de Miami procedente de Estambul. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) informó que la inadmisibilidad se debió a “preocupaciones de verificación”.
Giuliani evitó detalles específicos pero fue tajante: “Fue por una muy buena razón”. Somalia integra la lista de países con restricciones de viaje vigentes bajo la administración de Donald Trump.
La situación de la selección de Irán es aún más compleja por el conflicto en Medio Oriente. La delegación iraní trasladó su base de entrenamiento desde Tucson, Arizona, a Tijuana, México, tras la revocación de visados a 14 miembros del personal de apoyo. La federación iraní denunció además la anulación de entradas para sus hinchas.
La Casa Blanca advirtió que busca impedir que personas vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ingresen bajo el pretexto del torneo. Según Giuliani, los jugadores y el personal esencial contarán con facilidades para los partidos, pero se mantendrá un estricto control.
FIFA confirmó que Artan ya no participará del certamen y que el organismo no interviene en los procesos migratorios de los países sede. El torneo comienza en pocos días con sede principal en Estados Unidos, Canadá y México.
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