Irán lanza misiles contra Israel y quiebra el cese del fuego de abril

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Irán lanzó misiles balísticos contra el norte de Israel este domingo 7 de junio de 2026, lo que representa el primer ataque de este tipo desde el cese del fuego acordado en abril entre ambos países. Esta acción se desató horas después de que las fuerzas israelíes bombardearan las afueras de Beirut, Líbano, intensificando una escalada que amenaza con desestabilizar la frágil tregua.

El ejército israelí confirmó el lanzamiento de misiles desde Irán hacia su territorio, si bien las defensas aéreas lograron interceptar la mayoría de los proyectiles. Hasta el momento, no se han reportado víctimas ni daños significativos tras el impacto de los misiles iraníes. Sin embargo, la tensión se elevó de inmediato, llevando al ministro de Educación de Israel, Yoav Kisch, a anunciar el cierre de todas las escuelas del país para el lunes, en previsión de una posible escalada.

La acción iraní fue una respuesta directa al bombardeo israelí de este domingo contra las afueras de Beirut, la capital libanesa. Los ataques israelíes tuvieron como objetivo un centro de comando de Hezbolá en Dahiya, un bastión de la milicia chiita. Medios estatales libaneses reportaron que al menos dos personas perdieron la vida y varias resultaron heridas en estos bombardeos, que Israel no precedió con advertencias a la población civil.

Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y principal negociador en las conversaciones con Estados Unidos, declaró que el ataque israelí en Beirut convertía a “bases y activos de Estados Unidos e Israel en la región en objetivos legítimos”. Por su parte, Mohsen Rezaei, asesor del líder supremo de Irán, advirtió que cualquier agresión adicional sería recibida con una “respuesta más contundente y costos más elevados”. En Israel, figuras de línea dura como el ministro de Gabinete Itamar Ben-Gvir pidieron una respuesta severa, incluso la “renovación inmediata de la lucha a gran escala”.

Este intercambio de fuego marca un retroceso significativo en los esfuerzos diplomáticos. Desde principios de abril, los tres países habían mantenido una tregua inestable, mientras la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, buscaba un acuerdo a largo plazo con los negociadores iraníes para poner fin a la guerra. Estas conversaciones no han logrado un avance sustancial, a pesar de los reiterados anuncios de Trump sobre la inminencia de un acuerdo.

El conflicto más amplio entre Estados Unidos, Israel e Irán se inició a fines de febrero de 2026, con una campaña aérea que dejó miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, y sacudió la economía global. Irán respondió con oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y aliados árabes de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, lo que interrumpió el tráfico marítimo en el vital Estrecho de Ormuz.

La situación económica y social en Irán se ha deteriorado drásticamente. Un informe del centro de estadísticas oficial de Irán reveló que la inflación se disparó en el último año: el precio del aceite de cocina aumentó un 430%, los huevos un 345%, el arroz un 287% y la leche un 139%. La población, que ya enfrenta una elevada destrucción de infraestructura y la muerte de al menos 1.700 civiles reportados, vive en un clima de desesperación. La interrupción de industrias clave y el cierre del Estrecho de Ormuz han afectado gravemente la economía, generando desilusión entre quienes esperaban un cambio político.

En Líbano, el conflicto con Hezbolá, que se reactivó tras los bombardeos a Irán en febrero, ha tenido un costo humano y material devastador. Las autoridades libanesas estiman que más de 3.600 personas han muerto y un millón han sido desplazadas. Las fuerzas israelíes han tomado control de franjas del sur de Líbano y han destruido sistemáticamente viviendas. Por su parte, el ejército israelí ha reportado la muerte de 30 de sus soldados en esta guerra con Hezbolá.

En el plano diplomático, el presidente Trump ha manifestado su frustración con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por la campaña militar en Líbano. En una entrevista televisiva, Trump indicó que prefiere un “ataque más quirúrgico contra Hezbolá”, aunque no exige un cese del fuego entre Israel y Líbano como parte de un acuerdo final con Irán. Estas declaraciones, sumadas a los comentarios contradictorios del mandatario estadounidense sobre la posibilidad de reunirse con el nuevo líder supremo de Irán, Ayatollah Mojtaba Khamenei, han generado confusión y malestar en la región.

Con las negociaciones de paz estancadas y el Estrecho de Ormuz como uno de los principales puntos de conflicto, la reanudación de los ataques directos entre Irán e Israel agrava la inestabilidad en un Oriente Medio ya volátil. Los próximos días serán clave para determinar si los esfuerzos diplomáticos pueden restaurar la tregua o si la región se encamina hacia una escalada mayor.

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