Jujuy proyecta su turismo al 2035: del Tren Solar a las nuevas rutas del vino

La provincia de Jujuy avanza en la ejecución de su Plan Estratégico de Turismo Sostenible 2035, una hoja de ruta diseñada para diversificar la oferta en sus cuatro regiones: la Puna, la Quebrada, los Valles y las Yungas. Esta planificación, que fue presentada originalmente por el gobierno provincial en agosto en el Teatro Mitre y luego expuesta ante la Comisión de Cultura y Turismo de la Legislatura en noviembre de ese mismo año, propone un modelo de Destino Turístico Inteligente (DTI) que equilibra el crecimiento económico con la preservación ambiental y la participación de las comunidades locales.
El documento técnico se estructura en 21 programas y 71 proyectos concretos. Según explicó el secretario de Turismo, Diego Valdecantos, la iniciativa busca potenciar las particularidades de cada territorio, promoviendo la formalización del empleo en el sector y fortaleciendo la infraestructura pública para mejorar la experiencia del visitante. Desde la Secretaría de Turismo informaron que la formulación del plan incorporó aportes del sector público, privado, académico y comunitario mediante talleres de trabajo, buscando un consenso que trascienda las gestiones políticas.
Los nuevos ejes de la experiencia jujeña
Entre los principales atractivos que articulan este plan a largo plazo se encuentran propuestas consolidadas y nuevos desarrollos de infraestructura. El Tren Solar de la Quebrada se posiciona como uno de los estandartes de la movilidad sostenible, conectando de manera limpia los pueblos importantes de la región. A este se suman las Rutas del Vino de la Quebrada de Humahuaca, un circuito que invita a descubrir viñedos de extrema altura y bodegas boutique que reflejan la identidad del suelo andino.
En el ámbito cultural, la recuperación patrimonial de El Cabildo de Jujuy y la puesta en marcha del Centro Cultural Lola Mora enriquecen la oferta de San Salvador de Jujuy, invitando al viajero a prolongar su estadía en el área metropolitana antes de adentrarse en los paisajes del norte. Asimismo, el turismo astronómico emerge como una alternativa con enorme potencial para la Puna y la Quebrada, aprovechando la pureza y limpieza de los cielos nocturnos a más de 3.000 metros de altura.
Guía práctica para planificar el viaje
Para quienes decidan recorrer la provincia y vivenciar estas propuestas, la mejor temporada para visitar la Quebrada y la Puna se extiende de mayo a septiembre, durante la época seca, cuando los días soleados garantizan caminos despejados y una visibilidad óptima de los cerros multicolores. En las Yungas, en cambio, la primavera y el otoño ofrecen temperaturas templadas ideales para el senderismo en el Parque Nacional Calilegua.
Para moverse entre las distintas regiones, la Ruta Nacional 9 funciona como la columna vertebral que conecta los Valles con la Quebrada, mientras que la Ruta Nacional 52 permite ascender hacia las Salinas Grandes y la Puna. Se recomienda a los viajeros transitar con precaución debido a la altitud, llevar siempre abrigo para el marcado descenso de temperatura nocturno, usar protector solar de alta graduación y contar con dinero en efectivo, ya que la conectividad para medios de pago electrónicos puede ser limitada en las localidades más alejadas.
Fuente: Plan Estratégico de Turismo Sostenible Jujuy 2035.
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Fuentes
- Gobierno de Jujuy — prensa.jujuy.gob.ar
- culturayturismo.jujuy.gob.ar — culturayturismo.jujuy.gob.ar
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