
En Jujuy, el dilema del consumo se intensifica: los precios de alimentos y servicios siguen en alza mientras los salarios pierden poder de compra. Según datos del INDEC, la inflación acumulada en el primer semestre supera el 40%, y en la provincia el impacto es particularmente fuerte en productos de la canasta básica.
En Jujuy, el dilema del consumo se ha vuelto una realidad cotidiana: los precios no dejan de subir y el bolsillo de los jujeños cada vez rinde menos. Según el último informe del INDEC correspondiente a junio, la inflación acumulada en el primer semestre alcanzó el 40,3%, y en la provincia de Jujuy los alimentos básicos como la carne, la leche y el pan registraron incrementos superiores al 45% en el mismo período.
La situación es particularmente crítica para los hogares de menores ingresos. Un relevamiento de la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos de Jujuy indicó que la canasta básica total (CBT) para una familia tipo de cuatro personas trepó a $180.000 en junio, mientras que el salario mínimo vital y móvil se mantiene en $90.000, apenas la mitad de ese umbral. Esto significa que más de la mitad de los trabajadores registrados en la provincia no alcanzan a cubrir los gastos mínimos.
El comercio local también siente el impacto. En diálogo con Jujuy 360, el presidente de la Cámara de Comercio de San Salvador de Jujuy, Carlos Martínez, señaló que las ventas minoristas cayeron un 15% interanual en el primer semestre. “La gente compra lo justo y necesario, priorizando alimentos y dejando de lado indumentaria y electrodomésticos”, explicó.
Frente a este panorama, desde el gobierno provincial se anunciaron medidas para aliviar la presión. El Ministerio de Desarrollo Humano lanzó un programa de tarjeta alimentaria con un tope de $30.000 mensuales para familias en situación de vulnerabilidad, que alcanza a unas 15.000 familias en toda la provincia. Además, se prorrogó por 90 días la vigencia de los Precios Cuidados en supermercados adheridos, aunque los comerciantes advierten que la adhesión es voluntaria y muchos productos ya no se consiguen al precio acordado.
El dilema del consumo en Jujuy no es un fenómeno aislado: responde a una tendencia nacional que combina inflación persistente, atraso salarial y un mercado laboral precarizado. Mientras tanto, los jujeños ajustan sus gastos y esperan que las medidas oficiales tengan un efecto real en el bolsillo.
Fuente: INDEC – Índice de Precios al Consumidor.
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