Equipos de rescate de varios países se sumaron este sábado a las tareas de búsqueda en el norte de Venezuela, donde dos terremotos consecutivos derrumbaron edificios y dejaron a decenas de personas atrapadas bajo los escombros. El primero, de magnitud 6,4, ocurrió durante la madrugada, seguido de una réplica de 5,8 que agravó la emergencia.
Dos sismos de magnitud 6,4 y 5,8 sacudieron este sábado el norte de Venezuela, dejando un saldo provisorio de al menos 18 muertos y más de 300 heridos, según informó el Ministerio de Interior del país caribeño. El primer movimiento telúrico se registró a las 3:47 a.m. (hora local), con epicentro a 12 kilómetros de la ciudad de Cumaná, en el estado Sucre. La réplica, de magnitud 5,8, ocurrió 40 minutos después y complicó aún más las tareas de rescate.
Las autoridades venezolanas declararon el estado de emergencia en al menos cuatro estados: Sucre, Anzoátegui, Monagas y Nueva Esparta. Decenas de edificios colapsaron, especialmente en Cumaná y en la isla de Margarita, donde se reportaron las mayores pérdidas materiales. Equipos de rescate de Colombia, Brasil, México y España ya se encuentran en la zona para colaborar en la remoción de escombros, según confirmó la cancillería venezolana.
La magnitud de la tragedia movilizó a organismos internacionales. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja activó su unidad de respuesta a desastres y envió equipos de búsqueda y asistencia médica. El gobierno venezolano solicitó apoyo logístico para atender a los damnificados, que ya superan las 2.000 personas, según reportes de Protección Civil.
En las calles de Cumaná, los vecinos colaboran con palas y manos desnudas para intentar rescatar a quienes siguen atrapados. “Escuchamos gritos debajo de una escuela que se cayó, pero no tenemos maquinaria para levantar las losas”, relató a medios locales un residente de la zona. Los hospitales de la región están desbordados y se habilitaron centros de acopio para recibir donaciones de agua, alimentos y medicinas.
Este doble sismo es el más fuerte que sufre Venezuela desde el terremoto, que dejó más de 70 muertos en el estado Sucre. La región del Caribe sur es una zona de alta actividad sísmica, pero la vulnerabilidad de las construcciones informales en las ciudades costeras agrava el impacto de estos fenómenos.
La Cancillería argentina informó que hasta el momento no hay reportes de ciudadanos argentinos afectados, pero mantiene comunicación con la embajada en Caracas para monitorear la situación.
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